Difícil columna la que presento el día de
hoy, porque es un ejercicio que no quería hacer, pero hay que hacerlo… Bolívar
alguna vez señalo que: “Los hombres que dicen conocer de política, que se dicen
hombres de estado, deben preverlo todo, deben saber obrar como tales, y probar
con resultados que efectivamente lo son, tales como se creen.” Y es un hecho
notorio el URIBISMO segrego a la derecha y lo voy a demostrar a continuación.
El titulo parece un pensamiento en contra
vía, pero realmente no lo es. Actualmente la cultura política, ha convertido
los aquelarres populacheros en opciones reales de poder, por falta de
decisiones serias que definan al gobierno y programas políticos de partidos
bien soportados. Por ejemplo: el Gobierno no ha fijado una posición política
que restablezca el orden justo para las víctimas de las Farc frente a la JEP,
cuyos magistrados fueron elegidos por la izquierda internacional, o es ¿qué
estoy diciendo mentiras? o es que acaso ¿alguno de ustedes ha escuchado de
alguna condena en contra de algún miembro del grupo narcoterrorista de las FARC
por parte de la JEP?
Pero continuemos con el problema político
que se presentó en las anteriores elecciones, momento en que la izquierda con
alarmante claridad se tomó la alcaldía de Medellín, ¿es cierto o no es cierto?
Y la derecha se dejó segrega por falta de liderazgo, y para ahondar el problema
del caso de la Capital de Antioquia, el que gano es un esbirro de Gustavo
Petro.
Adicionalmente miremos lo que sucedió en
Bogotá, gana las elecciones la señora Claudia López porque el partido de
gobierno, el “Centro Democrático” tomo las decisiones importantes por encuestas
donde participo la izquierda y no los miembros reales del partido y sacrifico a
un parlamentario serio e importante como Samuel Hoyos frente a una señora de
como Angela Garzón de familia comunista, quien tiempo después saldría a decir
que: "No volvería a militar en el Centro Democrático" como se lo dio
a conocer por la Revista Semana en su momento.
Pero no dejemos de lado lo que sucedió en
otros sectores de la derecha, que también son responsables, por ejemplo; el
escándalo de Aida Merlano por el supuesto delito por compra de votos y su
posterior fuga, afectando sin lugar a dudas a una de las casas conservadoras
más tradicionales de la Colectividad Política.
A lo anterior sumemos la perdida de una
curul en el Concejo de Bogotá por Parte del Partido Conservador porque la
dirigencia actual, que es toda regional, no ha permitido desde ningún punto de
vista la creación de una secretaria técnica para la ciudad, algo que es
absurdamente irresponsable para la militancia conservadora, entre otras cosas
como el respaldo al Proceso de paz que le brindo a Juan Manuel Santos en su
momento fue duramente cuestionado por la militancia conservadora y que
inevitablemente fracturo la identidad del PCC.
En ese orden sumario y breve de algunos
hechos notorios lo único que se demuestra es que la derecha formalmente
establecida y sus actuales dirigentes se agotaron.
El descredito es evidente y lo que es peor
es que en el horizonte se observa una fragmentación o ruptura que ya se
manifiesta en varios sectores políticos que están buscando de manera afanosa y
urgente una “derecha programática y no Uribista” que afronte la regeneración
política fundamental soportada en la construcción de una verdadera democracia
militante y que enseñe sobre el aprendizaje del ejercicio legítimo de la
libertad e imponga obediencia racional a la ley y el orden natural.
Jonathan Fernando Delgado Media
@jonathandel333