-GOBIERNO, GOBERNABILIDAD Y GOBERNANZA-.
¿UN CAMINO A LA EVOLUCION DE LA
DEMOCRACIA?
‘’A veces son los hombres, no los
principios, los que forman los gobiernos.
Simón Bolívar en el Congreso de
Angostura febrero 15 de 1819’’
La
dinámica social es pedregosa e incierta, cada vez que tratamos de definir algo
–la cosa que sea- corremos el peligro de apoyarnos en conceptos, variables o
ideas que en la mayoría de los casos resultan desuetos, anacrónicos o demasiado
dinámicos, (sin generar algún tipo de certeza), pero lo cierto es que siempre
nos estrellamos con la ‘’cruda realidad” y eso es mejor que nada, por lo menos
no miente y eso es un buen comienzo, en
este ejercicio al tratar de contrastar las tres realidades mencionadas en el título,
surgieron varias ideass pero la que más
me aterro fue la de ‘’un buen gobierno’’.
¿Por
qué? Se preguntaran. Pues resulta que al
tratar de empalmar lo que se debe entender como ‘’gobierno’’ se observó que en un ejercicio de lectura breve y parafraseado a ROQUE BARCIA con los conceptos fueron saliendo a flote varias
cuestiones donde se estableció que parte la idea de ‘’gobierno’’ es la de una realidad
colectiva donde la existencia de un grupo de personas es clave para poder gobernar ya que a su vez deben
gozar de una autorización, de un poder superior que siempre se apoya en un –derecho-,
el cual debe ser representado de alguna
manera. Así el gobierno será de un
“alguien’’ entendido como un sujeto que representa a un grupo de personas.
Ahora
bien ese ‘’alguien’’ debe actuar de alguna forma, para catalogar su quehacer y requiere un modo
de obrar-actuar, en otras palabras debe ejercer el poder, ese es el ‘’ejercicio
del poder’’ en sí mismo ejecutado,
valorado, y expuesto ya que es la acción de quien gobierna; la que en
ultimas generara un efecto sobre la organización social, pero para lograrlo necesariamente
requiere de una disposición que sirva como instrumento o mecanismo para actuar que
son los ‘’sistemas de gobierno’’, que en palabras de Vladimiro Naranjo Mesa se reservan ‘’… para señalar la organización y
estructura interna de los órganos del estado, en lo que hace a sus titulares,
ámbitos de competencia, funcionamiento y relaciones mutuas.’’[1].
Así
las cosas, con lo anteriormente expuesto de manera ‘’sumaria’’ el gobierno
depende de las personas y la acción de
esas personas que conforman el gobierno actúan por intermedio de los ‘’sistemas’’
que conforman la gobernación.
Sin
embargo con el transcurrir del tiempo se evidencio que el efecto de los anteriores
conceptos no son estáticos ya que aparece
un nuevo fenómeno que es la gobernabilidad[2] que de acuerdo al estudio
de José
María Serna de la Garza esta circunstancia se ha ‘’...identificado
en cierto tipo de democracias que se caracterizan por estar altamente
industrializadas y sobrecargadas de trabajos que de una u otra manera deberían
estar a cargo de los particulares…’’ [3], así las cosas y teniendo en cuenta lo citado, se
podría llegar a pensar que un gobierno al día de hoy no tendría gobernabilidad si
sus instituciones o instrumentos son ineficientes pues son incapaces de resolver
los -inconvenientes sociales- de las situaciones
que se encentran a su cargo. Es decir que de existir en cualquier estado una situación
que no pueda ser resuelta demuestra la -incapacidad
institucional- para administrar y en ese orden que las actividades o funciones
deben ser trasladas al más capaz con el fin de que las resuelva, y, en la mayoría de los casos es el ‘’sector
privado’’ los particulares quienes tienen esa capacidad de resolver problemas.
En
este estado del arte, si así lo podemos llamar, la convivencia entre el sector privado y la cosa-publica o lo
público, es donde aparece en escena otro fenómeno; la ‘’Gobernanza’’[4] que según el PNUD es ‘’el ejercicio de autoridad política,
económica y administrativa para manejar los asuntos de la nación. Es un
complejo de mecanismos, procesos, relaciones, e instituciones por medio de las
cuales los ciudadanos y los grupos
articulan sus intereses, ejercen sus derechos y obligaciones y median sus
diferencias’’, y aquí es donde se deja entre ver una relación necesaria, que provoca
una co-administración entre particulares y el estado con un fin de recuperar la
dirección de la sociedad descansando en
nuevas estructuras, empresas, organizaciones no gubernamentales etc, que son creadas por particulares y se asocian
con el estado para provocar algún
resultado. Que a mi modo de ver no son otra cosa que un
tipo de ‘’relaciones- forzosas’’ entre el estado y el particular para suplir la necesidad de cualquier servicio donde el
estado sea inoperante.
Estas
‘’relaciones-forzosas’’ entre particulares y el estado son una constante desde
hace décadas en varias partes del mundo, –por lo general en países
democráticos-, y es cuando emerge ‘’el concepto
de governanza global’’[5] entendida
como una acción colectiva que ya
no se centra en lo público, sino que por el contrario se enfrenta al ambiente
competitivo, en otras palabras el estado se vuelve un antagonista y se ve
obligado a ser eficiente y eficaz.
Pero
gracias a lo anteriormente expuesto resulta imposible no enfrentar la
democracia con la eficiencia y la eficacia y es donde nos estrellamos con la siguiente
cuestión ¿Qué tanta democracia se debe tener en un estado para que este sea
realmente eficiente y eficaz? Y la respuesta es desalentadora pues la realidad
de la ‘’democracia’’- se soporta en elegir y ser elegido y da a entender que se
es más democrático entre más elecciones se den, y que si se enfrenta contra la
realidad del sector privado (empresa) lo que significa es que entre más
democracia se tiene en un estado menos eficiente y eficaz es el estado y por
ende no sería capaz de resolver los asuntos que tiene a su cargo.
Esto
obedece a una reflexión responsable, la empresa privada sustenta su
actividad de producción en procesos sólidos, en resultados y en tal
sentido el particular lo que menos práctica es la democracia porque la empresa no
podría ser eficiente y la eficaz porque ya que requiere de resultados, vive de realidades,
cosa que no sucede en el estado.
Así
toda actividad del estado se reduce a una práctica mediocre de elegir por
elegir -lecciones por elecciones-, porque su fin es en teoría garantizar los
derechos, no ser eficiente, ni eficaz, lo que provoca que no se tenga en cuenta
las calidades y capacidades de las personas que se postulan para ser parte del
estado o en su defecto si son idóneas o no para ejercer los cargos de la
administración, lo que a su vez impide que los gobiernos salgan adelante y sean
realmente competitivos; porque la columna vertebral de la democracia, son las
elecciones, que se convierte en la
principal enemiga de un buen gobierno pues no se eligen a los mejores sino que
por el contrario son los más populares los llamados a ocupar esos cargos, no a
los más eficientes y eficaces, en otras palabras desaparece la objetividad.
La
anterior apreciación no es de hoy ya que para el caso Colombiano por poner un
ejemplo existe un precedente histórico pues para mayo de 1995 escribía el
Profesor Luis Carlos Sachica para el Periódico EL ESPECTADOR lo siguiente: “…Democracia
es un sinónimo de buen gobierno, porque sí. Su problema no es que haga elegible
a cualquiera sino que, con frecuencia, elije a un cualquiera. Que equivale al
gobierno mediocre, sin aliento, a la medida del personaje electo. Mientras el
pueblo bosteza de tedio, de hastió, sin quien movilice sus esperanzas. Pensar que la regeneración de la democracia
es cuestión de mecanismos es ingenuo,
torpeza de ciego. El problema radica en los principios, en el espíritu de las
instituciones. No están animadas por la lealtad, el honor, la virtud,…’’[6] y en un comentario como el
anterior es donde se deja entre ver que no se trata de buenos modelos, formas,
sistemas o instrumentos, para garantizar la gobernabilidad, la gobernanza o la
gobernación sino del deterioro que se pierde por el ejercicio abusivo de la democracia por
parte de las personas por razones obvias
de las elecciones ya que estas permiten elegir a personas sosas e inútiles que
después serán parte de la gobernación,
la gobernabilidad y la gobernaza.
En
resumidas cuentas lo que existe al día de hoy es un malestar en las
instituciones, -no por la forma de las instituciones-, sino por quienes
conforman las instituciones pues han perdido el talante moral y ético de un
buen ejemplo para exigir comportamientos
adecuados por parte de los ciudadanos.
Jonathan
Fernando Delgado Medina.
Abogado
[1] Vladimiro Naranjo
Mesa, Teoría Constitucional E
Instituciones Políticas, Santa Fe De
Bogotá, Publicaciones Temis 1997 Pag 299
[2] http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/6/2818/5.pdf Globalización Y Gobernanza: Las
Transformaciones Del Estado Y Sus Implicaciones Para El Derecho Público
(Contribución Para Una Interpretación Del Caso De La Guardería Abc) Capitulo
segundo concepto de Gobernanza pág. 21 y ss
[3] http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/6/2818/5.pdf Globalización Y Gobernanza: Las
Transformaciones Del Estado Y Sus Implicaciones Para El Derecho Público
(Contribución Para Una Interpretación Del Caso De La Guardería Abc) Capitulo
Segundo Concepto De Gobernanza pág. 21 y ss
[4] http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/6/2818/5.pdf Globalización Y Gobernanza: Las
Transformaciones Del Estado Y Sus Implicaciones Para El Derecho Público
(Contribución Para Una Interpretación Del Caso De La Guardería Abc) Capitulo
Segundo Concepto De Gobernanza pág. 21 y ss
[5] http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0122-44092011000100010&lang=pt Governanza económica y nueva regulación
internacional in fieri Pasquale Borea ‘’se refiere a una multiplicidad de
sectores, que incluyen las principales tareas y los objetivos más importantes
de la comunidad internacional en su complejo, incluidas las reglas de contraste
a la crisis económico financiera de la actualidad. Sin pretender tratar
completamente todos los aspectos de la acción de la governanza internacional,
se puede reconducir este concepto al fenómeno de la globalización y a la última
forma de la misma, representada por una ampliación de las relaciones
comerciales, económicas y financieras y por una rápida evolución de las medidas
tecnológicas y de la velocidad de las informaciones (Sobel, 2008, pp. 180-188).
La globalización ha producido una proliferación de actores no estatales (Palumbo
y Vaccaro, 2007) como organizaciones no gubernamentales, "seudo
organizaciones (Panebianco, 2009) internacionales" u organizaciones
de soft lawo de derecho flexible, que han ampliado los foros
decisionales internacionales.
[6]
Luis Carlos Sachica Aponte Convicciones y Creencias Universidad del Rosario
Bogotá Colombia primera Edición 2000 Pág. 270
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